Esta parte del trabajo NO tenéis que utilizarla para la preparación del examen de Comunicación e Industrias Culturales. Tenéis que usar el capítulo "Mercado de la música en España", del Informe de la industria de contenidos digitales 2011. AMETIC. El pdf completo de este informe lo tenéis en el Campus Virtual (moodle)
La aparición y explosión de Internet en los últimos años, ha transformado por completo a la industria musical. La música ha pasado de consumirse principalmente mediante la compra de soportes físicos (CDs) a ser consumida en nuevos formatos digitales y de forma gratuita.
Todos nosotros nos hemos descargado alguna vez una canción a través de una web P2P, y de hecho este es uno de los hábitos más generalizados y aceptados por los internautas, ya que es la manera más barata, rápida y sencilla de obtener un contenido. Esto ha generado una especie de guerra entre los internautas y las discográficas y empresas dedicadas a los derechos de autor. Esta situación se ha vuelto insostenible y hace pensar que pronto viviremos grandes cambios en este sentido. La música está íntimamente ligada a la tecnología y con el progreso tecnológico, la industria musical (sobre todo para las discográficas) ha dado un giro radical. Con la aparición del MP3 y el nacimiento de Napster, un servicio creado por el estudiante americano Shawn Fanning se vio por primera vez que la forma de escuchar y distribuir música iba a cambiar radicalmente. Napster, en principio un programa que Fanning había creado para compartir música con sus amigos, se extendió de tal manera que en menos de 2 años tenía unos 26 millones de usuarios y se calcula que llegó a rondar 90 millones antes de que fuera adquirida por la marca alemana Bertelsmann. Desde entonces, prácticamente toda la música se ha liberado del soporte físico, y la podemos encontrar en redes P2P. Un red P2P, o Peer-to-peer, es aquella en la que diferentes nodos interactúan entre sí sin necesidad de un ordenador o nodo central Muchas redes, como eMule, KaZaA, BitTorrent… actúan así. En el caso de Napster, la primera de ellas, existía un nodo central que no almacenaba materiales sujetos a copyright, sino que simplemente la identificación y la lista de recursos de cada uno de los participantes.
La aparición de estas redes, ha disminuido notablemente la venta de CDs, pero este no es un problema de los músicos, sino más bien de las empresas discográficas, que son las que realmente sacan dinero de la venta en soporte físico. Aquí también podríamos incluir un concepto que expone Vint Cerf, en el prólogo del libro “Todo va a cambiar. Tecnología y evolución: adaptarse o desaparecer” de Enrique Dans. Y es que “cuanto más cambia una cosa, más se convierte en lo mismo”. Aplicándolo a que, igual que antes la manera más fácil de que una canción llegara al público mediante la radio, y la radio apenas daba beneficios a los artistas, ahora cambiamos el medio de difusión de la radio a internet, pero los artistas podrán seguir ganando dinero con conciertos o con merchandising. Está comprobado, que la mayoría de la gente que descarga música después no compra el CD, pero la música en internet sí que sirve para la rápida difusión de una canción o de un artista, y esto genera muchos ingresos para el artista mediante entradas para conciertos o con el merchandising. Además, esta forma de difusión que proporciona internet, es también la más cómoda y barata para el artista, que no necesita del apoyo de una discográfica para que su música sea escuchada. Así, con sólo crear un archivo MP3 con una licencia copyleft en algún portal como MySpace o Youtube, y tu música ya estará al alcance millones y millones de usuarios. Basándonos en el libro “Industrias de la comunicación audiovisual”de Juame Duran y Lydia Sánchez, podemos establecer varios pronósticos sobre la industria musical:
La industria musical está apostando por las tecnologías que facilitan el DRM (Digital Rights Management) y tarde o temprano existirá una gestión más eficaz de los derechos digitales.
Crecerá la distribución musical a través de dispositivos móviles
Según la ley de Moore, cada dos años crecerá exponencialmente el número de transistores que caben en un circuito integrado, lo que aplicado a la memoria de discos duros, en unos años cualquier persona podría almacenar en una de estas unidades toda la música que exista.
Discoteca virtual: la música se almacena en servidores de Internet desapareciendo su posesión física en dispositivos de almacenamiento
Desaparición del CD y DVD en favor del Bluy-Ray Disc.
Desaparece el disco al tener más protagonismo la canción individualmente.
Los artistas basarán sus fuentes de ingresos en los conciertos, el merchandising y puede que en los derechos de autor.
Posible paso de “pocos artistas de gran éxito” a “muchos artistas de menos éxitos”, desapareciendo los artistas que realizaban grandes conciertos en grandes estadios.
Si echamos un vistazo a España, prácticamente toda la sociedad cree que la cultura se debe proteger (88,5 %), que las copias no autorizadas obstaculizan el desarrollo (62,5 %), y que se necesita una ley que proteja a autores y obras (74,3 %). Sin embargo, el 90% también cree que los productos deberían ser más baratos y que abaratando los bienes culturales se reduciría la piratería. Los que normalmente reciben las culpas de los altos precios no son los autores, sino las discográficas, ya que, según la SGAE, el reparto de ganancias de un disco en cualquier tienda de España es el siguiente: 9,4 % para los autores, 13% para el distribuidor, 16 % para hacienda a través del IVA, 26% para la tienda y hasta un 34,6 % para la discográfica. En definitiva, nadie puede saber ahora lo que va a pasar, sólo arriesgarnos y predecir alguna de las direcciones que puede escoger la industria. Y es que lo único claro parece, como dice el profesor Enrique Dans, que la industria tendrá que adaptarse o desaparecer.
Esta parte del trabajo NO tenéis que utilizarla para la preparación del examen de Comunicación e Industrias Culturales.
Tenéis que usar el capítulo "Mercado de la música en España", del Informe de la industria de contenidos digitales 2011. AMETIC.
El pdf completo de este informe lo tenéis en el Campus Virtual (moodle)
La aparición y explosión de Internet en los últimos años, ha transformado por completo a la industria musical. La música ha pasado de consumirse principalmente mediante la compra de soportes físicos (CDs) a ser consumida en nuevos formatos digitales y de forma gratuita.
Todos nosotros nos hemos descargado alguna vez una canción a través de una web P2P, y de hecho este es uno de los hábitos más generalizados y aceptados por los internautas, ya que es la manera más barata, rápida y sencilla de obtener un contenido.
Esto ha generado una especie de guerra entre los internautas y las discográficas y empresas dedicadas a los derechos de autor. Esta situación se ha vuelto insostenible y hace pensar que pronto viviremos grandes cambios en este sentido.
La música está íntimamente ligada a la tecnología y con el progreso tecnológico, la industria musical (sobre todo para las discográficas) ha dado un giro radical.
Con la aparición del MP3 y el nacimiento de Napster, un servicio creado por el estudiante americano Shawn Fanning se vio por primera vez que la forma de escuchar y distribuir música iba a cambiar radicalmente. Napster, en principio un programa que Fanning había creado para compartir música con sus amigos, se extendió de tal manera que en menos de 2 años tenía unos 26 millones de usuarios y se calcula que llegó a rondar 90 millones antes de que fuera adquirida por la marca alemana Bertelsmann.
Desde entonces, prácticamente toda la música se ha liberado del soporte físico, y la podemos encontrar en redes P2P. Un red P2P, o Peer-to-peer, es aquella en la que diferentes nodos interactúan entre sí sin necesidad de un ordenador o nodo central Muchas redes, como eMule, KaZaA, BitTorrent… actúan así. En el caso de Napster, la primera de ellas, existía un nodo central que no almacenaba materiales sujetos a copyright, sino que simplemente la identificación y la lista de recursos de cada uno de los participantes.
La aparición de estas redes, ha disminuido notablemente la venta de CDs, pero este no es un problema de los músicos, sino más bien de las empresas discográficas, que son las que realmente sacan dinero de la venta en soporte físico.
Aquí también podríamos incluir un concepto que expone Vint Cerf, en el prólogo del libro “Todo va a cambiar. Tecnología y evolución: adaptarse o desaparecer” de Enrique Dans. Y es que “cuanto más cambia una cosa, más se convierte en lo mismo”. Aplicándolo a que, igual que antes la manera más fácil de que una canción llegara al público mediante la radio, y la radio apenas daba beneficios a los artistas, ahora cambiamos el medio de difusión de la radio a internet, pero los artistas podrán seguir ganando dinero con conciertos o con merchandising.
Está comprobado, que la mayoría de la gente que descarga música después no compra el CD, pero la música en internet sí que sirve para la rápida difusión de una canción o de un artista, y esto genera muchos ingresos para el artista mediante entradas para conciertos o con el merchandising.
Además, esta forma de difusión que proporciona internet, es también la más cómoda y barata para el artista, que no necesita del apoyo de una discográfica para que su música sea escuchada. Así, con sólo crear un archivo MP3 con una licencia copyleft en algún portal como MySpace o Youtube, y tu música ya estará al alcance millones y millones de usuarios.
Basándonos en el libro “Industrias de la comunicación audiovisual” de Juame Duran y Lydia Sánchez, podemos establecer varios pronósticos sobre la industria musical:
- Desaparece el disco al tener más protagonismo la canción individualmente.
- Los artistas basarán sus fuentes de ingresos en los conciertos, el merchandising y puede que en los derechos de autor.
- Posible paso de “pocos artistas de gran éxito” a “muchos artistas de menos éxitos”, desapareciendo los artistas que realizaban grandes conciertos en grandes estadios.
Si echamos un vistazo a España, prácticamente toda la sociedad cree que la cultura se debe proteger (88,5 %), que las copias no autorizadas obstaculizan el desarrollo (62,5 %), y que se necesita una ley que proteja a autores y obras (74,3 %). Sin embargo, el 90% también cree que los productos deberían ser más baratos y que abaratando los bienes culturales se reduciría la piratería.Los que normalmente reciben las culpas de los altos precios no son los autores, sino las discográficas, ya que, según la SGAE, el reparto de ganancias de un disco en cualquier tienda de España es el siguiente: 9,4 % para los autores, 13% para el distribuidor, 16 % para hacienda a través del IVA, 26% para la tienda y hasta un 34,6 % para la discográfica.
En definitiva, nadie puede saber ahora lo que va a pasar, sólo arriesgarnos y predecir alguna de las direcciones que puede escoger la industria. Y es que lo único claro parece, como dice el profesor Enrique Dans, que la industria tendrá que adaptarse o desaparecer.
Bibliografía:
http://spanish.martinvarsavsky.net/tecnologaa-e-internet/la-historia-de-la-masica-por-internet-y-la-pirateraa.html
http://robertocarreras.es/como-la-tecnologia-e-internet-han-cambiado-la-industria-musical/
ENRIQUE DANS (2010) : Todo va a cambiar: Teconología y evolución. Adaptarse o desaparecer. Deusto
JAUME DURAN Y LYDIA SÁNCHEZ (2008): Industrias de la comunicación Audiovisual
http://es.wikipedia.org/wiki/Napster [consulta: 28/03/2012]