Todo el punto 1 y: Muchos artistas optan por colgar su música en Internet con el fin de promocionarse sin tener que recurrir al procedimiento burocrático de obtener las diversas licencias (Licencia SGAE, licencia de AIE y licencia AGEDI). De este modo piden que su música se publique y pueda descargarse gratuitamente. Utilizando este método, la mayoría de los artistas se acogen a las licencias COPYLEFT que les permite gestionar directamente los derechos de su creación intelectual. (Añadir último párrafo del punto 3)
Otra opción que también tienen es crear su propia web (punto 5)
Algunos ejemplos de grupos que triunfaron gracias a Internet.
Es indiscutible la gran ayuda que prestó y seguirá prestando Internet para la difusión de la música, cambiando radicalmente el método tradicional de darse a conocer.
Antes, los nuevos grupos musicales iban a las discográficas con la esperanza de que aceptaran su trabajo y apostaran por ellos; ahora, es la discográfica la que va tras los artistas con talento después de ver su trabajo en Internet.
Este cambio, que puede considerarse nada creíble para algunos, lo podemos observar en grupos que gracias a Internet triunfaron; algunos ejemplos de esto son:
(Falta redactar a continuación)
Crear MySpace de música fue clave para Russian Red
Antes de publicar su primer disco en 2008, la cantante madrileña ya contaba por miles las visitas en su MySpace y sus videos gozaban de éxito en Youtube. ¿Resultado? Gira por España, Alemania, Bélgica y Holanda... y éxito total en las ventas del disco.
Urban Castle Magic: de difundir su grupo de música por internet a gira por China
Los murcianos pasaron directamente de no tener un disco publicado a hacer una gira por China. Editaron su música bajo licencia copyleft y sus seguidores en internet les colocaron en el mapa mundial de la música.
Porta subió su maqueta a internet y las discrográficas se lo rifaron
Con tan solo 18 años subió a internet su primera maqueta... y el éxito fue arrollador: los foros hablaban de él, videos hechos por sus fans con su música inundaban internet... En Septiembre de 2007 tuvo un éxito arrollador con un ivdeo casero de una de sus canciones. En Noviembre fichó por la discográfica Universal.
Desde hace poco más de dos años, aparecieron nuevas plataformas y portales de escucha y compra musical, que han invadido la red mundial y han conseguido revolucionar el sistema de tanto la piratería como la propia venta y comercialización de las industrias discográficas.
Entre ellas destaca la innovadora apuesta de Spotify, una librería musical digital totalmente gratuita, que ha logrado una definitiva conexión entre las discográficas y multinacionales en su cómodo método para escuchar música en streaming o directamente desde el ordenador. En estas circunstancias, otro portal menos conocido pero igual de eficaz es Beatport. Éste modelo, varía un poco respecto al anterior en cuanto a la libre adquisición de archivos. Beatport va más allá y sobrepasa la posibilidad de escucha gratuita a través de la web. Esta plataforma, da además la oportunidad al internauta de adquirir el archivo mediante un módico precio, ofreciendo la elección del formato deseado.
(Hace falta redactar menos los párrafos en negrita)
Todos quieren a Spotify. Unanimidad indiscutible en cuanto al servicio: sencillo, ubicuo, social, rápido... sólo algunas objeciones en las cuentas premium del móvil por la saturación de las redes 3G responsabilidad de las compañías telefónicas y no del propio Spotify. Pero la historia de amor se rompe cuando toca hablar de dinero. Pasado el año desde su creación, las dudas sobre la viabilidad del negocio continúan, y más viendo cómo les va a otros servicios de streaming. ¿Es el modelo Spotify el futuro de la distribución musical?
Negocios de las discográficas aparte, para los creadores el streaming todavía supone más una vía de promoción que no de ingresos. "Todos los músicos con los que trabajamos nos piden que introduzcamos sus temas en Spotify, a pesar de que no ganan mucho dinero por estar allí", explica Mario Rigote, director del área de música de La Central Digital, una agregadora de contenidos y distribución digital independiente dentro del grupo SGAE. Artistas como Silvio Rodríguez o Jarabe de Palo trabajan a través de ella. "Son personas que se montan su propia estructura y subcontratan servicios, no quieren estar subyugados a las estrategias de comercialización de las discográficas", dice Rigote.
La Academia Británica de Letristas, Compositores y Autores también ha manifestado dudas sobre la compensación que reciben los artistas a través de este servicio.
En cambio, el idilio de Spotify con el público es casi mágico. En poco más de doce meses han alcanzado los siete millones de usuarios en los seis países donde funciona. Escuchar una canción a través de Spotify es infinitamente más cómodo que bajarla de eMule o cualquier otra plataforma p2p y, al contrario que en iTunes, sale gratis si se está dispuesto a escuchar unos pocos minutos de anuncios al día. Pero nada de esto será posible si Spotify acaba en el cementerio de los negocios musicales de internet.
Hay diversas opiniones sobre Spotify, tanto buenas como malas, éstos se defienden diciendo frente a opiniones negativas: "Ninguna empresa joven obtiene beneficios en su primer año de funcionamiento, aunque estamos seguros de que somos viables económicamente" La mayoría piensa que Spotify es el futuro de la industria musical, pero que necesita servicios innovadores que aporten otras funcionalidades.
Predecesores de Spotify como Yes.fm o Last.fm han tenido serios problemas económicos y han limitado su oferta. Demasiados gastos en royaltis y en mantenimiento de los servidores y escasos ingresos por publicidad, argumenta Virginie Berger, ex directora de marketing y contenidos de MySpace Francia y consultora especializada en estrategias digitales. "Las tarifas de derechos actuales son demasiado caras para mantenerlas con un negocio basado en anuncios, esta es la razón por la que YouTube suprimió los vídeos musicales en el Reino Unido"
Tanto los CD como los discos de vinilo no desaparecerán, pero el streaming es considerada la mejor opción para esta distribución musical, siempre y cuando se pague un precio razonable por él.
Ha aumentando el número de conciertos y espectadores que asisten a estos eventos, incrementando los ingresos por venta de entradas en los últimos años. La música en directo está totalmente viva y la música grabada está cambiando radicalmente. Las discografías que participen en esta música en directo serán las nuevas promotoras.
España se enfrenta a un gran desafío por intentar considerar a este sector cultura de nuestro país y así recibir subvenciones del Ministerio de Cultura, pero para esto, tiene que cumplir una serie de medidas que no son del todo sencillas: reconocimiento de las instituciones públicas como una industria cultural y turística. Luchas por la profesionalización del sector y crear un circuito de recintos preparados para conciertos de música popular, para dar un mejor servicio y para garantizar la seguridad del público.
Datos específicos Industria Musical
(Redactadas ideas más importantes. Sería bueno añadirle los gráficos)
Incremento compositores desde el año 2004.
Aumento de las salas de conciertos.
La venta de soportes físicos en el mercado discográfico ( CD, vinilos, casetes…) ha disminuido desde el 2004.
El mercado digital, gracias al incremento de las descargas en Internet, ha ido creciendo, observándose una tendencia opuesta al mercado físico; por lo tanto aumenta la importancia de los mercados digitales.
Los ingresos por conciertos en vivo superan a los ingresos por venta de discos.
Incremento usuarios que adquieren música por Internet.
Nuevos modelos de negocio: música a través de los móviles (tarifa plana que permite el acceso a un catálogo de música), tiendas de descargas como Itunes, streaming como Spotify y redes sociales como MySpace, Facebook… (de esto hablamos más específicamente en otros puntos).
Los artistas medios ganan muy pocos beneficios o ninguno con la venta de sus discos, ya que la mayoría de las ganancias se las lleva principalmente la discográfica dejando un porcentaje muy pequeño al artista, que ni siquiera son beneficios, sino que con ese porcentaje tan pequeño tiene que pagar todos los gastos del CD. Donde realmente ganan los músicos son en los conciertos en vivo.
La posibilidad de ganar dinero con la música está relacionada directamente con lo conocida que sea la obra del músico entre el público, y los únicos que podían conseguir eso eran las discográficas hasta que llegó Internet. Los usuarios hacían promoción gratuita gracias a las descargas directas o p2p y a través de la copia y recomendación; de ésta manera difunden a su artista favorito y lo hacen más conocido (“efecto promoción”).
Pero también está en “efecto reemplazo” que consiste en que un usuario no compraría un CD pudiéndoselo descargar gratuitamente.
El segundo es más beneficioso para los artistas populares y el primero más favorable para los menos conocidos.
El intercambio de archivos en beneficioso para un 75% de artistas que ven incrementadas sus ventas, aunque esto es negativo para la industria discográfica porque afectan negativamente a la venta de los artistas populares, que son quienes más ganancias le generan.
Todo esto se sostiene gracias a la existencia de la red que pagamos entre todos cada mes y que permite esta promoción-distribución que los autores de las obras aprovechan gratuitamente.
El intercambio de archivos favorece a la cultura, ofreciéndonos diversos tipos de música variados, lejos de la homogeneización que favorece a las discográficas.
Internet es fundamental para la adquisición de nuevos clientes, por eso son tan importantes las p2p, encargadas de ampliar el público potencial de la música. Éstas han creado la necesidad de consumir música sobre todo en un público joven, una necesidad que antes casi no existía. Estos nuevos clientes se descargan música gratuitamente por no tener el suficiente poder adquisitivo para obtener la música que desean, pero en un futuro lo tendrán y preferirán pagar, porque el coste de oportunidad de su tiempo será también mayor.
De esta manera vemos como compartir archivos mediante p2p no es malo para la industria musical, sino, para las discográficas.
Distribución:
Otro de los eslabones importantes en la cadena de la industria discográfica –y acaso uno de los más problemáticos– es la distribución. Los distribuidores mayoristas (de aquí en adelante simplemente “las distribuidoras”) son los responsables de hacer llegar los discos desde las plantas de manufactura hasta las distribuidoras minoristas (los negocios minoristas).
No todos los sellos hacen uso de los servicios de los distribuidores. Por lo general, los sellos más pequeños realizan ellos mismos su propia distribución y logística. No obstante, los sellos multinacionales y los sellos independientes más pudientes habitualmente terciarizan los servicios de logística a empresas como DBN, OSME, LEF y AF.
Tercerizar la distribución con estas empresas puede traer beneficios, espe¬cialmente para los sellos independientes. Las distribuidoras generalmente tienen relaciones de mucho tiempo con las cadenas y negocios minoristas. Asimismo, están familiarizadas con los productos que tienen potencial comercial y los que no. La aceptación por parte de éstas de distribuir un producto discográfico es muchas veces prueba suficiente para convencer a los minoristas de que el producto merece un lugar en sus bateas.
Por otra parte, los negocios minoristas tienden a interactuar con la menor cantidad posible de proveedores. Un sello con pocos títulos en su haber difícilmente sea aprobado como proveedor, por eso resulta casi imposible para sellos pequeños vender sus productos de manera directa a los minoristas, y ésa es la mejor razón para intentar ser representado por una distribuidora. Además, la distribuidora podrá facilitar la colocación de publicidad gráfica (afiches, PDV) en los puntos de venta.
Concretamente, el servicio brindado por la distribuidora es el de almacenar los discos, llevarlos a los negocios minoristas y pagarle al sello cuando el producto se vende.
Principalmente, la música puede llegar al
consumidor por cuatro canales:
• Compra del soporte físico.
• Compra de los contenidos musicales en Internet.
• Música en directo.
• A través de las radios, televisiones,
discotecas, etc.
En la venta tradicional de música grabada a través de un minorista, el protagonista es el disco o soporte físico. Tras su fabricación, una serie de agentes hacen que llegue al punto de venta. Esta actividad, que tradicionalmente realizaba el productor de música que gestionaba sus almacenes contratando únicamente el transporte, en la actualidad se subcontrata en algunos casos a operadores logísticos. La distribución de música requiere un esfuerzo adicional al de otros sectores: el lanzamiento de un disco puede requerir que en un mismo día tenga que estar disponible en todos los puntos de venta objetivo en España.
En muchas ocasiones intervienen en el proceso mayoristas que garantizan la distribución a comercios de pequeño tamaño y con escasa capacidad para negociar directamente con los productores de música.
Existen tres canales diferentes de distribución
tradicional del disco:
• Venta directa en tienda.
• Venta por catálogo.
• Venta de productos publicitarios o
encartados con publicación impresa de
venta en kioscos, etc.
Distribución musical en los nuevos mercados:
En el negocio de la música digital, el soporte físico no es necesario y el transporte
de la música lo hacen posible lastelecomunicaciones avanzadas. Los proveedores de acceso a Internet y las operadoras de telefonía móvil ofrecen la tecnología necesaria para que los consumidores puedan acceder de manera eficaz a los contenidos musicales.
Los e-tailers y los operadores de telefonía son los agentes que venden directamente al público los contenidos musicales digitales. Entre los e-tailers existen varios modelos de negocio. Algunos obtienen fundamentalmente sus ingresos a través de la venta de contenidos y de la publicidad; otros complementan éstos con la venta de reproductores portátiles que en ocasiones llegan a constituir la principal fuente de ingresos. Los servicios ofrecidos por los e-tailers con relación al contenido musical pueden ser:
• Simulcasting: Radio por Internet.
• Webcasting o Streaming: Servicio de música en Internet que permite escuchar listas de canciones personalizadas.
• Downloading: Descarga de canciones.
Los modelos de pago varían también dependiendo de las tiendas, siendo los más frecuentes la suscripción y el pago por descarga unitaria (pay per download).
Los operadores de telefonía móvil venden fundamentalmente tonos y, cada vez más,
canciones completas (fulltracks).
Las posibilidades de interactividad que ofrecen los nuevos canales permiten a los agentes establecer un contacto más estrecho con el consumidor y conocer directa y rápidamente sus preferencias, gustos e inquietudes, así como la evolución de los mismos.
Teniendo el “producto”, el siguiente eslabón de la cadena necesario para monetizar la mercancía es el de la distribución. En el caso del esquema tradicional discográfico, esto implicaba un importante desarrollo logístico, que tenía como objetivo central la llegada de los discos hasta el comerciante minorista que vendía a los consumidores finales. Cuando se habla de la “crisis de la música” -esa terrible peste que asola el siglo XXI- se está obviando que es estrictamente en este segmento de la cadena de valor en el que las transformaciones sistémicas tienen una repercusión que se podría evaluar como negativa. Lo más interesante del tema, es que tal cambio no va en contra de la música, sino más bien de su soporte material más difundido en el siglo pasado: el disco. Las grandes empresas que han montado sus imperios en base a este soporte están buscando ganar tiempo para poder reestructurar sus enormes costos fijos basados en una industria ya caduca, y acoplarse a los tiempos que corren. Para esto han tomado como centro de su estrategia la lucha contra la piratería. Pero nos debemos preguntar ¿Qué hay de cierto en todo esto? Los últimos estudios objetivos sobre la temática -o, por lo menos, sin intereses directos en el objeto de estudio- son contundentes. Lo que se llama generalmente piratería no está impactando negativamente en la industria musical sino, por el contrario, está fortaleciéndola en la gran mayoría de sus aspectos. El problema es el soporte material. La venta de Cds viene cayendo hace años, debido a que la gente prefiere utilizar en lo cotidiano otros formatos, en su gran mayoría digitales. Con la digitalización de la música y la masificación del intercambio de archivos (P2P, sitios 2.0, etc) ha aparecido un nuevo actor de peso en la Industria Musical. Se trata de las operadoras de telecomunicaciones, ISPs y empresas de servidores. Las mismas están interesadas en universalizar el consumo de música, debido a que todo bit compartido es uso de ancho de banda, ergo, ganancia. Formalmente han aparecido en múltiples ocasiones junto a las discográficas apoyando políticas anti-piratería que en la práctica significan restricciones al uso de las redes, pero sus intereses objetivos son claramente diferenciables de las majors de la industria musical.
Difusión:
Finalmente, encontramos una cuarta esfera necesaria para la generación y acumulación de valor en la cadena productiva de la música. Cuando nos referimos a la difusión nos enfocamos en cómo esa música circula por las venas de la sociedad, a través principalmente de diversos medios de comunicación. Cuando una banda graba su disco y logra entrar en alguna red de distribución, lo más probable es que su música se conozca en tanto que logre ingresar en el circuito de la prensa escrita, radio y televisión. Y cuando decimos esto no nos referimos a una esporádica nota o entrevista, sino al constante bombardeo que desde los medios se genera con cada nueva mercancía musical que se quiere instalar. Para entender cómo funciona, la herramienta fundamental a conocer es lo que se llama “cesión de derechos editoriales”. El artista tiene un porcentaje de sus derechos autorales que puede ceder (en cada país puede variar), participando a un tercero de su potencial éxito comercial. Usualmente, una empresa compra la cesión de derechos, en función de una pauta de publicación en grandes medios de comunicación que ya tiene establecida. En muchos casos, la empresa es dueña de uno o varios medios, garantizando de esta forma que el producto que compra va a tener las horas de “aire” necesarias para instalarlo a nivel masivo. Es decir, tienen garantizado el reintegro rentable de su inversión a partir de una posición fuerte en el mercado, que de esta manera sufre una mayor concentración de recursos y menor competencia entre los diversos actores. El negocio de las editoriales no se restringe a la difusión por radio y televisión. Su núcleo se complementa con performances en vivo de los artistas -el rubro de mayor crecimiento de la industria en los últimos años- como así también los ingresos generados por marketing y merchandising. De acuerdo a lo evaluado, en los últimos años se han ido creando y fortaleciendo alianzas (cárteles) que involucran a empresas discográficas con medios de comunicación y productoras de eventos. Un párrafo aparte merece el tratamiento de los derechos autorales en el mundo digital. Las nuevas tecnologías están difuminando notablemente la diferenciación entre el ámbito de la distribución del de la difusión. Las políticas antipiratería buscan detener la rueda de la historia y que esto no suceda. No es algo anecdótico. Se están generando tratados internacionales con jerarquía constitucional que buscan fortalecer este objetivo. El caso más relevante es el ACTA (Anti-Counterfeiting Trade Agreement). El texto, consensuado por los países más importantes del globo en términos económicos, avasalla las libertades individuales en función del control sobre el contenido que circula por la web y su “correcta utilización”. Entre las cuestiones más cínicas que este tratado incluye es brindar a los proveedores de internet poder de policía para monitorear y controlar las comunicaciones entre pares. La lucha antipiratería parece estar encubriendo objetivos estratégicos que los poderes concentrados del mundo están estableciendo mientras nos hacen creer que existe delito en copiar o bajar música o películas.
Volviendo a la industria musical, remarcamos la “tendencia a costo cero” en la copia y distribución de música como uno de los cambios más importantes que la tecnología digital ha impreso en el campo. Esto significa que, teniendo el producto realizado (un álbum o una canción, por ejemplo), generar una copia idéntica y repartirla mediante internet no tiene costo apreciable. Los costos son mínimos: la banda ancha y el procesador de la computadora en casa del usuario, que posiblemente sean utilizados en momentos ociosos. Mencionamos que esto es un radical cambio para la música, porque hasta la fecha no existía tal posibilidad. La posibilidad de hacer una copia idéntica era costosa hasta el momento de la aparición del casete, y la distribución de cualquier bien tangible necesariamente supone un mayor costo por fletes, impuestos, etc. No hay factor lógico o material que explique la continuidad del modelo discográfico. El nuevo modelo, aún incipiente, es potencialmente tanto mejor: redes distribuidas, posibilidad de creación y difusión masiva, menos intermediarios.
Lecturas Obligatorias:
(Ya redactados los tres puntos. Añadir gráficas)
"Informe de la industria de contenidos digitales 2011."
Derechos de la Propiedad Intelectual. Más concretamente entre las páginas 18-20
Los derechos morales que corresponden al autor de la obra y son irrenunciables e inalienables, son los que comentaremos a continuación:
-Decidir si su obra ha de ser divulgada y en qué forma.
-Determinar si tal divulgación ha de hacerse con su nombre, bajo seudónimo o signo, o anónimamente.
-Exigir el reconocimiento de su condición de autor de la obra.
-Exigir el respeto a la integridad de la obra e impedir cualquier deformación, modificación, alteración o atentado contra ella que suponga perjuicio a sus legítimos intereses o menoscabo a su reputación.
-Modificar la obra respetando los derechos adquiridos por terceros y las exigencias de protección de bienes de interés cultural.
-Retirar la obra del comercio, por cambio de sus convicciones intelectuales o morales, previa indemnización de daños y perjuicios a los titulares de derechos de explotación.
- Acceder al ejemplar único o raro de la obra, cuando se halle en poder de otro, a fin de ejercitar el derecho de divulgación o cualquier otro que le corresponda.
Los derechos patrimoniales conceden al autor la potestad de decidir en todo momento el uso de su obra, siempre con su autorización (salvo casos de interés público). Son los siguientes:
1. Reproducción: acto de fijación de la obra en un medio que permita su comunicación
y la obtención de copias de todo o parte de ella.
2. Distribución: acto de puesta a disposición del público del original o copias de la obra mediante su venta, alquiler, préstamo o cualquier otra forma. Aplica tanto a la distribución física como a la online.
3. Comunicación pública: acto por el cual una pluralidad de personas pueda tener acceso a la obra sin previa distribución de ejemplares a cada una de ellas. Por ejemplo, la emisión de canciones a través de la radio.
4. Transformación: acto de traducción, adaptación y cualquier otra modificación de una obra en su forma de la que se derive una obra diferente. En el caso de las bases de datos, se considera transformación su reordenación.
Las personas físicas o jurídicas que sean propietarios intelectuales de una obra pueden gestionar ellos mismo los derechos derivados de esa propiedad intelectual o pueden ceder la gestión de esos derechos, mediante contrato, a otra entidad. De todas maneras, la Ley de Propiedad Intelectual establece que hay ciertos casos en los que la gestión de derechos de propiedad intelectual debe ser realizada obligatoriamente por entidades de gestión.
El desarrollo de los contenidos digitales y la posibilidad de su gestión online supone un cambio muy importante en la manera de, los titulares, gestionar sus derechos de forma individual. Este hecho cambiaría radicalmente la manera de gestionar que siempre utilizaron las entidades de gestión.
El sector de la música es el que más dificultades tiene a la hora de gestionar sus derechos, ya que en una misma obra participan múltiples titulares de derechos: autores, intérpretes, compositores, productores…
Mercado de Contenidos. Más concretamente entre las páginas 22-28
La industria de la música es el sector con menor volumen de negocio, disminuyendo desde el 2005, aunque tiende a estabilizarse tras las pérdidas del 2007 y 2008.
Con respecto al mercado mundial, el último puesto se lo lleva la publicidad exterior, y como penúltima, la industria de la música; eso si, los sectores con mayor vinculación con los contenidos digitales, en los que se incluyen las discográficas, ocupan un total de un 31% del mercado mundial.
La distribución de música a través de Internet y telefonía través del móvil alcanzó en
2010 un volumen de negocio de 3.503 M€, un 5,4% más que en 2009. Se trata del menor crecimiento experimentado en los últimos años. El mercado online de música tiende a estabilizarse tras la fase de fuerte expansión vivida entre 2004 y 2008.
Los ingresos por distribución online aumentaron considerablemente, en 2010 un 29% de los ingresos del mercado discográfico procedía de esta distribución, 4 puntos más que en 2009.
A pesar del crecimiento de esta distribución online, esto no compensa las grandes pérdidas de la distribución física, por lo que cada año la facturación global del sector tiende a disminuir.
Mercado de la Música en España: Más concretamente entre las páginas 48-58
La música grabada en España como modelo de negocio va incrementándose poco a poco, quedándose cada vez menos distante del porcentaje de ventas del resto del mundo con respecto a la música distribuida de manera online. En 2010 aumentaron las subscriciones (streaming por ejemplo) y el acceso gratuito del usuario financiado por la publicidad (como por ejemplo Spotify: una parte de los ingresos es para los productores musicales y el otro para la empresa suministradora del servicio).
Los ingresos por la venta de música en soporte físico has descendido peligrosamente (debido a las nuevas formas de consumo de música y a la descarga ilegal de contenidos) y la crisis ha hecho que descendiese el número de personas que asistían a los conciertos, todo lo contrario a los grandes ingresos del 2008.
Los ingresos por los nuevos modelos de negocio no compensan las pérdidas de las ventas de música en soporte físico.
Nuevos modelos de explotación y distribución:
Los servicios de subscripción pueden ser de diferentes tipos:
• Servicios de suscripción para consumo de música en streaming o descarga.
• Servicios de suscripción asociados a la contratación de otros productos y/o servicios.
En el primero, al usuario se le permite acceder a un catálogo en modo streaming o descarga. Algunos ejemplos serían: Yes.fm Premium e iPremium, Spotify Unlimited y Premium y Movistar MP3 Tarifa Plana.
En la segunda modalidad la suscripción de música está asociada a la contratación de
servicios de telecomunicaciones, como acceso de banda ancha o compra de determinados terminales móviles; pero no tuvo mucho éxito en nuestro país.
Reproductores de música:
Los dispositivos MP3/MP4 están disminuyendo de la misma manera que los ingresos por descarga de música, pero en cambio los dispositivos smartphones aumentaron considerablemente por tener la posibilidad de acceder directamente a contenido en streaming.
"La industria musical."De Ferran Clavell. Más concretamente entre las páginas 212-215
(Ya redactado)
Cadena de valor: difusión y distribución.
Difusión:
Siempre existió una controversia histórica entre lo que significaba difundir la música y promocionar su consumo.
El principal contenido de la radio es la música, que también se utiliza en la mayoría de los casos para fines publicitarios, pero tenemos que plantearnos si la música elegida para estas radio-fórmulas es también con fines publicitarios, influenciada para hacer algún tipo de promoción. Esta cuestión está todavía sin resolver.
Las principales radio-fórmulas en nuestro país son: 40 principales, Cadena 100 y Kiss Fm; y con respecto a la televisión musical se hicieron varios canales de 100% música, pero ninguna tuvo tanto éxito como la MTV. Ésta se informa de los gustos de su público mediante diversos sondeos.
Lo que realmente influye en la gente, actualmente, es Internet. En él nadie puede controlar los contenidos que circulan por la Red.
Ahora las redes sociales son las que mayor influencia hacen en la gente, como por ejemplo MySpace, que permite a los artistas la difusión de su música. Posteriormente se hicieron servicios de recomendaciones como Last.fm o Pandora, que mientras que el usuario está escuchando una canción, de manera automática, le ofrezcan una serie de sugerencias para escuchar que podrían ser de su gusto. Mediante este servicio es muy sencillo descubrir nuevas músicas.
También se hacen numerosos premios como los Grammy y los MTV Awards para captar la atención del público y promocionar a ciertos artistas; por no olvidar las listas de éxitos, que aunque en un pasado daban más prestigio, ahora se hacen simplemente por curiosidad.
Distribución:
Se puede realizar de diferentes maneras:
-Tiendas online: El consumidor encarga el CD a través de Internet y al cabo de unos días lo recibe físicamente en su domicilio. Destaca Amazon, que además hizo un sistema de recomendaciones a partir de dados del usuario.
-Descargas:
Servicios de suscripción: El consumidor paga una bono mensual o anual que le permite descargar música de un amplio catálogo. Incluye restricciones DRM como son las veces que se puede grabar en un CD un determinada tipo de música descargada.
Pago por canción: El cliente sólo paga por la música que descarga, pueden ser canciones o álbumes enteros, teniendo estos segundos la mayoría de las veces precios especiales. Destaca Itunes.
Descargas gratuitas: Permiten descargar todo tipo de música de la Red de forma gratuitas (eMule), aunque también existen otro tipo de opciones como el P2P (RapidShare)
Existe otro tipo de modelos que son una combinación los tres llamado PixBox, éste lo que hace es combinar una red P2P con contenidos de pago. El usuario paga por cada descarga que realiza, pero va ganando unos créditos que le permitirían descargarse posteriormente alguna canción gratis
La industria musical apostó por el DRM, tecnología que se aplica a las descargas musicales y que permite saber en qué condiciones se descargan:
- En qué y cuántos dispositivos podrá reproducirse el contenido digital.
- Durante cuánto tiempo o cuántas veces se podrá reproducir.
- Si se podrán hacer copias en CD o no, (y cuántas).
Con todo esto el artista puede tener un mayor control sobre su obra, aunque no todos los formatos están bajo esta tutela, como por ejemplo el MP3.
Información para los redactores. ACABADO.
(Falta poner lo más importante y redactar los "puntos" que señalo)
Difusión en la Industria Musical. Internet.
http://www.asociacionmusica.com/docinformes/mol_freedownloads.pdf --> Verónica Bravo Alonso
Todo el punto 1 y: Muchos artistas optan por colgar su música en Internet con el fin de promocionarse sin tener que recurrir al procedimiento burocrático de obtener las diversas licencias (Licencia SGAE, licencia de AIE y licencia AGEDI). De este modo piden que su música se publique y pueda descargarse gratuitamente. Utilizando este método, la mayoría de los artistas se acogen a las licencias COPYLEFT que les permite gestionar directamente los derechos de su creación intelectual. (Añadir último párrafo del punto 3)
Otra opción que también tienen es crear su propia web (punto 5)
Algunos ejemplos de grupos que triunfaron gracias a Internet.
Es indiscutible la gran ayuda que prestó y seguirá prestando Internet para la difusión de la música, cambiando radicalmente el método tradicional de darse a conocer.
Antes, los nuevos grupos musicales iban a las discográficas con la esperanza de que aceptaran su trabajo y apostaran por ellos; ahora, es la discográfica la que va tras los artistas con talento después de ver su trabajo en Internet.
Este cambio, que puede considerarse nada creíble para algunos, lo podemos observar en grupos que gracias a Internet triunfaron; algunos ejemplos de esto son:
(Falta redactar a continuación)
Crear MySpace de música fue clave para Russian Red
Antes de publicar su primer disco en 2008, la cantante madrileña ya contaba por miles las visitas en su MySpace y sus videos gozaban de éxito en Youtube. ¿Resultado? Gira por España, Alemania, Bélgica y Holanda... y éxito total en las ventas del disco.
Urban Castle Magic: de difundir su grupo de música por internet a gira por China
Los murcianos pasaron directamente de no tener un disco publicado a hacer una gira por China. Editaron su música bajo licencia copyleft y sus seguidores en internet les colocaron en el mapa mundial de la música.
Porta subió su maqueta a internet y las discrográficas se lo rifaron
Con tan solo 18 años subió a internet su primera maqueta... y el éxito fue arrollador: los foros hablaban de él, videos hechos por sus fans con su música inundaban internet... En Septiembre de 2007 tuvo un éxito arrollador con un ivdeo casero de una de sus canciones. En Noviembre fichó por la discográfica Universal.
http://www.luisclausin.com/difundir-musica-internet/ -->Verónica Bravo Alonso
Distribución en la Industria Musical.
http://www.periodismoindependiente.es/economia/empresas/nuevas-estrategias-de-distribucion-en-la-industria-musical/ ->Verónica Bravo Alonso
(Redactar)
Desde hace poco más de dos años, aparecieron nuevas plataformas y portales de escucha y compra musical, que han invadido la red mundial y han conseguido revolucionar el sistema de tanto la piratería como la propia venta y comercialización de las industrias discográficas.
Entre ellas destaca la innovadora apuesta de Spotify, una librería musical digital totalmente gratuita, que ha logrado una definitiva conexión entre las discográficas y multinacionales en su cómodo método para escuchar música en streaming o directamente desde el ordenador. En estas circunstancias, otro portal menos conocido pero igual de eficaz es Beatport. Éste modelo, varía un poco respecto al anterior en cuanto a la libre adquisición de archivos. Beatport va más allá y sobrepasa la posibilidad de escucha gratuita a través de la web. Esta plataforma, da además la oportunidad al internauta de adquirir el archivo mediante un módico precio, ofreciendo la elección del formato deseado.
http://www.lavanguardia.com/cultura/20100525/53933530213/la-distribucion-musical-avanza-hacia-el-streaming.html ->Verónica Bravo Alonso
(Hace falta redactar menos los párrafos en negrita)
Todos quieren a Spotify. Unanimidad indiscutible en cuanto al servicio: sencillo, ubicuo, social, rápido... sólo algunas objeciones en las cuentas premium del móvil por la saturación de las redes 3G responsabilidad de las compañías telefónicas y no del propio Spotify. Pero la historia de amor se rompe cuando toca hablar de dinero. Pasado el año desde su creación, las dudas sobre la viabilidad del negocio continúan, y más viendo cómo les va a otros servicios de streaming. ¿Es el modelo Spotify el futuro de la distribución musical?
Negocios de las discográficas aparte, para los creadores el streaming todavía supone más una vía de promoción que no de ingresos. "Todos los músicos con los que trabajamos nos piden que introduzcamos sus temas en Spotify, a pesar de que no ganan mucho dinero por estar allí", explica Mario Rigote, director del área de música de La Central Digital, una agregadora de contenidos y distribución digital independiente dentro del grupo SGAE. Artistas como Silvio Rodríguez o Jarabe de Palo trabajan a través de ella. "Son personas que se montan su propia estructura y subcontratan servicios, no quieren estar subyugados a las estrategias de comercialización de las discográficas", dice Rigote.
La Academia Británica de Letristas, Compositores y Autores también ha manifestado dudas sobre la compensación que reciben los artistas a través de este servicio.
En cambio, el idilio de Spotify con el público es casi mágico. En poco más de doce meses han alcanzado los siete millones de usuarios en los seis países donde funciona. Escuchar una canción a través de Spotify es infinitamente más cómodo que bajarla de eMule o cualquier otra plataforma p2p y, al contrario que en iTunes, sale gratis si se está dispuesto a escuchar unos pocos minutos de anuncios al día. Pero nada de esto será posible si Spotify acaba en el cementerio de los negocios musicales de internet.
Hay diversas opiniones sobre Spotify, tanto buenas como malas, éstos se defienden diciendo frente a opiniones negativas: "Ninguna empresa joven obtiene beneficios en su primer año de funcionamiento, aunque estamos seguros de que somos viables económicamente"
La mayoría piensa que Spotify es el futuro de la industria musical, pero que necesita servicios innovadores que aporten otras funcionalidades.
Predecesores de Spotify como Yes.fm o Last.fm han tenido serios problemas económicos y han limitado su oferta. Demasiados gastos en royaltis y en mantenimiento de los servidores y escasos ingresos por publicidad, argumenta Virginie Berger, ex directora de marketing y contenidos de MySpace Francia y consultora especializada en estrategias digitales. "Las tarifas de derechos actuales son demasiado caras para mantenerlas con un negocio basado en anuncios, esta es la razón por la que YouTube suprimió los vídeos musicales en el Reino Unido"
Tanto los CD como los discos de vinilo no desaparecerán, pero el streaming es considerada la mejor opción para esta distribución musical, siempre y cuando se pague un precio razonable por él.
Conciertos
(Ya redactado)
http://www.publico.es/culturas/297445/los-conciertos-salvan-la-industria-musical
Ha aumentando el número de conciertos y espectadores que asisten a estos eventos, incrementando los ingresos por venta de entradas en los últimos años. La música en directo está totalmente viva y la música grabada está cambiando radicalmente. Las discografías que participen en esta música en directo serán las nuevas promotoras.
España se enfrenta a un gran desafío por intentar considerar a este sector cultura de nuestro país y así recibir subvenciones del Ministerio de Cultura, pero para esto, tiene que cumplir una serie de medidas que no son del todo sencillas: reconocimiento de las instituciones públicas como una industria cultural y turística. Luchas por la profesionalización del sector y crear un circuito de recintos preparados para conciertos de música popular, para dar un mejor servicio y para garantizar la seguridad del público.
Datos específicos Industria Musical
(Redactadas ideas más importantes. Sería bueno añadirle los gráficos)
http://www.fedea.es/pub/Musica.pdf
Incremento compositores desde el año 2004.
Aumento de las salas de conciertos.
La venta de soportes físicos en el mercado discográfico ( CD, vinilos, casetes…) ha disminuido desde el 2004.
El mercado digital, gracias al incremento de las descargas en Internet, ha ido creciendo, observándose una tendencia opuesta al mercado físico; por lo tanto aumenta la importancia de los mercados digitales.
Los ingresos por conciertos en vivo superan a los ingresos por venta de discos.
Incremento usuarios que adquieren música por Internet.
Nuevos modelos de negocio: música a través de los móviles (tarifa plana que permite el acceso a un catálogo de música), tiendas de descargas como Itunes, streaming como Spotify y redes sociales como MySpace, Facebook… (de esto hablamos más específicamente en otros puntos).
Si a la piratería (explicación)
(Ya redactado)
http://derechoaleer.org/2011/05/por-que-la-pirateria-es-beneficiosa-para-los-musicos.html
Los artistas medios ganan muy pocos beneficios o ninguno con la venta de sus discos, ya que la mayoría de las ganancias se las lleva principalmente la discográfica dejando un porcentaje muy pequeño al artista, que ni siquiera son beneficios, sino que con ese porcentaje tan pequeño tiene que pagar todos los gastos del CD. Donde realmente ganan los músicos son en los conciertos en vivo.
La posibilidad de ganar dinero con la música está relacionada directamente con lo conocida que sea la obra del músico entre el público, y los únicos que podían conseguir eso eran las discográficas hasta que llegó Internet. Los usuarios hacían promoción gratuita gracias a las descargas directas o p2p y a través de la copia y recomendación; de ésta manera difunden a su artista favorito y lo hacen más conocido (“efecto promoción”).
Pero también está en “efecto reemplazo” que consiste en que un usuario no compraría un CD pudiéndoselo descargar gratuitamente.
El segundo es más beneficioso para los artistas populares y el primero más favorable para los menos conocidos.
El intercambio de archivos en beneficioso para un 75% de artistas que ven incrementadas sus ventas, aunque esto es negativo para la industria discográfica porque afectan negativamente a la venta de los artistas populares, que son quienes más ganancias le generan.
Todo esto se sostiene gracias a la existencia de la red que pagamos entre todos cada mes y que permite esta promoción-distribución que los autores de las obras aprovechan gratuitamente.
El intercambio de archivos favorece a la cultura, ofreciéndonos diversos tipos de música variados, lejos de la homogeneización que favorece a las discográficas.
Compartir archivos
(Ya redactado)
http://www.iese.edu/en/files_html/IGC-Movilidad&MKT_r3.pdf
Internet es fundamental para la adquisición de nuevos clientes, por eso son tan importantes las p2p, encargadas de ampliar el público potencial de la música. Éstas han creado la necesidad de consumir música sobre todo en un público joven, una necesidad que antes casi no existía. Estos nuevos clientes se descargan música gratuitamente por no tener el suficiente poder adquisitivo para obtener la música que desean, pero en un futuro lo tendrán y preferirán pagar, porque el coste de oportunidad de su tiempo será también mayor.
De esta manera vemos como compartir archivos mediante p2p no es malo para la industria musical, sino, para las discográficas.
Gráficas de la Industria Musical
http://novaemusik.com/la-industria-musical-en-cifras/
( Poner Gráficas)
Distribución
(Falta redactar)
http://oic.mdebuenosaires.gov.ar/contenido/objetos/trabajodiscograficas.pdf
Distribución:
Otro de los eslabones importantes en la cadena de la industria discográfica –y acaso uno de los más problemáticos– es la distribución. Los distribuidores mayoristas (de aquí en adelante simplemente “las distribuidoras”) son los responsables de hacer llegar los discos desde las plantas de manufactura hasta las distribuidoras minoristas (los negocios minoristas).
No todos los sellos hacen uso de los servicios de los distribuidores. Por lo general, los sellos más pequeños realizan ellos mismos su propia distribución y logística. No obstante, los sellos multinacionales y los sellos independientes más pudientes habitualmente terciarizan los servicios de logística a empresas como DBN, OSME, LEF y AF.
Tercerizar la distribución con estas empresas puede traer beneficios, espe¬cialmente para los sellos independientes. Las distribuidoras generalmente tienen relaciones de mucho tiempo con las cadenas y negocios minoristas. Asimismo, están familiarizadas con los productos que tienen potencial comercial y los que no. La aceptación por parte de éstas de distribuir un producto discográfico es muchas veces prueba suficiente para convencer a los minoristas de que el producto merece un lugar en sus bateas.
Por otra parte, los negocios minoristas tienden a interactuar con la menor cantidad posible de proveedores. Un sello con pocos títulos en su haber difícilmente sea aprobado como proveedor, por eso resulta casi imposible para sellos pequeños vender sus productos de manera directa a los minoristas, y ésa es la mejor razón para intentar ser representado por una distribuidora. Además, la distribuidora podrá facilitar la colocación de publicidad gráfica (afiches, PDV) en los puntos de venta.
Concretamente, el servicio brindado por la distribuidora es el de almacenar los discos, llevarlos a los negocios minoristas y pagarle al sello cuando el producto se vende.
Tipos de distribución
(Falta redactar)
http://www.acam.es/pubdocs/documentos_26_LANG1.pdf
Distribución Tradicional de música:
Principalmente, la música puede llegar al
consumidor por cuatro canales:
• Compra del soporte físico.
• Compra de los contenidos musicales en Internet.
• Música en directo.
• A través de las radios, televisiones,
discotecas, etc.
En la venta tradicional de música grabada a través de un minorista, el protagonista es el disco o soporte físico. Tras su fabricación, una serie de agentes hacen que llegue al punto de venta. Esta actividad, que tradicionalmente realizaba el productor de música que gestionaba sus almacenes contratando únicamente el transporte, en la actualidad se subcontrata en algunos casos a operadores logísticos. La distribución de música requiere un esfuerzo adicional al de otros sectores: el lanzamiento de un disco puede requerir que en un mismo día tenga que estar disponible en todos los puntos de venta objetivo en España.
En muchas ocasiones intervienen en el proceso mayoristas que garantizan la distribución a comercios de pequeño tamaño y con escasa capacidad para negociar directamente con los productores de música.
Existen tres canales diferentes de distribución
tradicional del disco:
• Venta directa en tienda.
• Venta por catálogo.
• Venta de productos publicitarios o
encartados con publicación impresa de
venta en kioscos, etc.
Distribución musical en los nuevos mercados:
En el negocio de la música digital, el soporte físico no es necesario y el transporte
de la música lo hacen posible lastelecomunicaciones avanzadas. Los proveedores de acceso a Internet y las operadoras de telefonía móvil ofrecen la tecnología necesaria para que los consumidores puedan acceder de manera eficaz a los contenidos musicales.
Los e-tailers y los operadores de telefonía son los agentes que venden directamente al público los contenidos musicales digitales. Entre los e-tailers existen varios modelos de negocio. Algunos obtienen fundamentalmente sus ingresos a través de la venta de contenidos y de la publicidad; otros complementan éstos con la venta de reproductores portátiles que en ocasiones llegan a constituir la principal fuente de ingresos. Los servicios ofrecidos por los e-tailers con relación al contenido musical pueden ser:
• Simulcasting: Radio por Internet.
• Webcasting o Streaming: Servicio de música en Internet que permite escuchar listas de canciones personalizadas.
• Downloading: Descarga de canciones.
Los modelos de pago varían también dependiendo de las tiendas, siendo los más frecuentes la suscripción y el pago por descarga unitaria (pay per download).
Los operadores de telefonía móvil venden fundamentalmente tonos y, cada vez más,
canciones completas (fulltracks).
Las posibilidades de interactividad que ofrecen los nuevos canales permiten a los agentes establecer un contacto más estrecho con el consumidor y conocer directa y rápidamente sus preferencias, gustos e inquietudes, así como la evolución de los mismos.
Especifiquemos Distribución y Difusión
(Falta Redactar)
http://www.nuestrocanto.net/joo/index.php?option=com_content&view=article&id=1887:musica-en-libertad-la-industria-musical-frente-al-cambio-de-paradigma&catid=82:internet
Distribución:
Teniendo el “producto”, el siguiente eslabón de la cadena necesario para monetizar la mercancía es el de la distribución. En el caso del esquema tradicional discográfico, esto implicaba un importante desarrollo logístico, que tenía como objetivo central la llegada de los discos hasta el comerciante minorista que vendía a los consumidores finales. Cuando se habla de la “crisis de la música” -esa terrible peste que asola el siglo XXI- se está obviando que es estrictamente en este segmento de la cadena de valor en el que las transformaciones sistémicas tienen una repercusión que se podría evaluar como negativa. Lo más interesante del tema, es que tal cambio no va en contra de la música, sino más bien de su soporte material más difundido en el siglo pasado: el disco. Las grandes empresas que han montado sus imperios en base a este soporte están buscando ganar tiempo para poder reestructurar sus enormes costos fijos basados en una industria ya caduca, y acoplarse a los tiempos que corren. Para esto han tomado como centro de su estrategia la lucha contra la piratería. Pero nos debemos preguntar ¿Qué hay de cierto en todo esto? Los últimos estudios objetivos sobre la temática -o, por lo menos, sin intereses directos en el objeto de estudio- son contundentes. Lo que se llama generalmente piratería no está impactando negativamente en la industria musical sino, por el contrario, está fortaleciéndola en la gran mayoría de sus aspectos. El problema es el soporte material. La venta de Cds viene cayendo hace años, debido a que la gente prefiere utilizar en lo cotidiano otros formatos, en su gran mayoría digitales. Con la digitalización de la música y la masificación del intercambio de archivos (P2P, sitios 2.0, etc) ha aparecido un nuevo actor de peso en la Industria Musical. Se trata de las operadoras de telecomunicaciones, ISPs y empresas de servidores. Las mismas están interesadas en universalizar el consumo de música, debido a que todo bit compartido es uso de ancho de banda, ergo, ganancia. Formalmente han aparecido en múltiples ocasiones junto a las discográficas apoyando políticas anti-piratería que en la práctica significan restricciones al uso de las redes, pero sus intereses objetivos son claramente diferenciables de las majors de la industria musical.
Difusión:
Finalmente, encontramos una cuarta esfera necesaria para la generación y acumulación de valor en la cadena productiva de la música. Cuando nos referimos a la difusión nos enfocamos en cómo esa música circula por las venas de la sociedad, a través principalmente de diversos medios de comunicación. Cuando una banda graba su disco y logra entrar en alguna red de distribución, lo más probable es que su música se conozca en tanto que logre ingresar en el circuito de la prensa escrita, radio y televisión. Y cuando decimos esto no nos referimos a una esporádica nota o entrevista, sino al constante bombardeo que desde los medios se genera con cada nueva mercancía musical que se quiere instalar. Para entender cómo funciona, la herramienta fundamental a conocer es lo que se llama “cesión de derechos editoriales”. El artista tiene un porcentaje de sus derechos autorales que puede ceder (en cada país puede variar), participando a un tercero de su potencial éxito comercial. Usualmente, una empresa compra la cesión de derechos, en función de una pauta de publicación en grandes medios de comunicación que ya tiene establecida. En muchos casos, la empresa es dueña de uno o varios medios, garantizando de esta forma que el producto que compra va a tener las horas de “aire” necesarias para instalarlo a nivel masivo. Es decir, tienen garantizado el reintegro rentable de su inversión a partir de una posición fuerte en el mercado, que de esta manera sufre una mayor concentración de recursos y menor competencia entre los diversos actores. El negocio de las editoriales no se restringe a la difusión por radio y televisión. Su núcleo se complementa con performances en vivo de los artistas -el rubro de mayor crecimiento de la industria en los últimos años- como así también los ingresos generados por marketing y merchandising. De acuerdo a lo evaluado, en los últimos años se han ido creando y fortaleciendo alianzas (cárteles) que involucran a empresas discográficas con medios de comunicación y productoras de eventos. Un párrafo aparte merece el tratamiento de los derechos autorales en el mundo digital. Las nuevas tecnologías están difuminando notablemente la diferenciación entre el ámbito de la distribución del de la difusión. Las políticas antipiratería buscan detener la rueda de la historia y que esto no suceda. No es algo anecdótico. Se están generando tratados internacionales con jerarquía constitucional que buscan fortalecer este objetivo. El caso más relevante es el ACTA (Anti-Counterfeiting Trade Agreement). El texto, consensuado por los países más importantes del globo en términos económicos, avasalla las libertades individuales en función del control sobre el contenido que circula por la web y su “correcta utilización”. Entre las cuestiones más cínicas que este tratado incluye es brindar a los proveedores de internet poder de policía para monitorear y controlar las comunicaciones entre pares. La lucha antipiratería parece estar encubriendo objetivos estratégicos que los poderes concentrados del mundo están estableciendo mientras nos hacen creer que existe delito en copiar o bajar música o películas.
Volviendo a la industria musical, remarcamos la “tendencia a costo cero” en la copia y distribución de música como uno de los cambios más importantes que la tecnología digital ha impreso en el campo. Esto significa que, teniendo el producto realizado (un álbum o una canción, por ejemplo), generar una copia idéntica y repartirla mediante internet no tiene costo apreciable. Los costos son mínimos: la banda ancha y el procesador de la computadora en casa del usuario, que posiblemente sean utilizados en momentos ociosos. Mencionamos que esto es un radical cambio para la música, porque hasta la fecha no existía tal posibilidad. La posibilidad de hacer una copia idéntica era costosa hasta el momento de la aparición del casete, y la distribución de cualquier bien tangible necesariamente supone un mayor costo por fletes, impuestos, etc. No hay factor lógico o material que explique la continuidad del modelo discográfico. El nuevo modelo, aún incipiente, es potencialmente tanto mejor: redes distribuidas, posibilidad de creación y difusión masiva, menos intermediarios.
Lecturas Obligatorias:
(Ya redactados los tres puntos. Añadir gráficas)
"Informe de la industria de contenidos digitales 2011."
Derechos de la Propiedad Intelectual. Más concretamente entre las páginas 18-20
Los derechos morales que corresponden al autor de la obra y son irrenunciables e inalienables, son los que comentaremos a continuación:
-Decidir si su obra ha de ser divulgada y en qué forma.
-Determinar si tal divulgación ha de hacerse con su nombre, bajo seudónimo o signo, o anónimamente.
-Exigir el reconocimiento de su condición de autor de la obra.
-Exigir el respeto a la integridad de la obra e impedir cualquier deformación, modificación, alteración o atentado contra ella que suponga perjuicio a sus legítimos intereses o menoscabo a su reputación.
-Modificar la obra respetando los derechos adquiridos por terceros y las exigencias de protección de bienes de interés cultural.
-Retirar la obra del comercio, por cambio de sus convicciones intelectuales o morales, previa indemnización de daños y perjuicios a los titulares de derechos de explotación.
- Acceder al ejemplar único o raro de la obra, cuando se halle en poder de otro, a fin de ejercitar el derecho de divulgación o cualquier otro que le corresponda.
Los derechos patrimoniales conceden al autor la potestad de decidir en todo momento el uso de su obra, siempre con su autorización (salvo casos de interés público). Son los siguientes:
1. Reproducción: acto de fijación de la obra en un medio que permita su comunicación
y la obtención de copias de todo o parte de ella.
2. Distribución: acto de puesta a disposición del público del original o copias de la obra mediante su venta, alquiler, préstamo o cualquier otra forma. Aplica tanto a la distribución física como a la online.
3. Comunicación pública: acto por el cual una pluralidad de personas pueda tener acceso a la obra sin previa distribución de ejemplares a cada una de ellas. Por ejemplo, la emisión de canciones a través de la radio.
4. Transformación: acto de traducción, adaptación y cualquier otra modificación de una obra en su forma de la que se derive una obra diferente. En el caso de las bases de datos, se considera transformación su reordenación.
Las personas físicas o jurídicas que sean propietarios intelectuales de una obra pueden gestionar ellos mismo los derechos derivados de esa propiedad intelectual o pueden ceder la gestión de esos derechos, mediante contrato, a otra entidad. De todas maneras, la Ley de Propiedad Intelectual establece que hay ciertos casos en los que la gestión de derechos de propiedad intelectual debe ser realizada obligatoriamente por entidades de gestión.
El desarrollo de los contenidos digitales y la posibilidad de su gestión online supone un cambio muy importante en la manera de, los titulares, gestionar sus derechos de forma individual. Este hecho cambiaría radicalmente la manera de gestionar que siempre utilizaron las entidades de gestión.
El sector de la música es el que más dificultades tiene a la hora de gestionar sus derechos, ya que en una misma obra participan múltiples titulares de derechos: autores, intérpretes, compositores, productores…
Mercado de Contenidos. Más concretamente entre las páginas 22-28
La industria de la música es el sector con menor volumen de negocio, disminuyendo desde el 2005, aunque tiende a estabilizarse tras las pérdidas del 2007 y 2008.
Con respecto al mercado mundial, el último puesto se lo lleva la publicidad exterior, y como penúltima, la industria de la música; eso si, los sectores con mayor vinculación con los contenidos digitales, en los que se incluyen las discográficas, ocupan un total de un 31% del mercado mundial.
La distribución de música a través de Internet y telefonía través del móvil alcanzó en
2010 un volumen de negocio de 3.503 M€, un 5,4% más que en 2009. Se trata del menor crecimiento experimentado en los últimos años. El mercado online de música tiende a estabilizarse tras la fase de fuerte expansión vivida entre 2004 y 2008.
Los ingresos por distribución online aumentaron considerablemente, en 2010 un 29% de los ingresos del mercado discográfico procedía de esta distribución, 4 puntos más que en 2009.
A pesar del crecimiento de esta distribución online, esto no compensa las grandes pérdidas de la distribución física, por lo que cada año la facturación global del sector tiende a disminuir.
Mercado de la Música en España: Más concretamente entre las páginas 48-58
La música grabada en España como modelo de negocio va incrementándose poco a poco, quedándose cada vez menos distante del porcentaje de ventas del resto del mundo con respecto a la música distribuida de manera online. En 2010 aumentaron las subscriciones (streaming por ejemplo) y el acceso gratuito del usuario financiado por la publicidad (como por ejemplo Spotify: una parte de los ingresos es para los productores musicales y el otro para la empresa suministradora del servicio).
Los ingresos por la venta de música en soporte físico has descendido peligrosamente (debido a las nuevas formas de consumo de música y a la descarga ilegal de contenidos) y la crisis ha hecho que descendiese el número de personas que asistían a los conciertos, todo lo contrario a los grandes ingresos del 2008.
Los ingresos por los nuevos modelos de negocio no compensan las pérdidas de las ventas de música en soporte físico.
Nuevos modelos de explotación y distribución:
Los servicios de subscripción pueden ser de diferentes tipos:
• Servicios de suscripción para consumo de música en streaming o descarga.
• Servicios de suscripción asociados a la contratación de otros productos y/o servicios.
En el primero, al usuario se le permite acceder a un catálogo en modo streaming o descarga. Algunos ejemplos serían: Yes.fm Premium e iPremium, Spotify Unlimited y Premium y Movistar MP3 Tarifa Plana.
En la segunda modalidad la suscripción de música está asociada a la contratación de
servicios de telecomunicaciones, como acceso de banda ancha o compra de determinados terminales móviles; pero no tuvo mucho éxito en nuestro país.
Reproductores de música:
Los dispositivos MP3/MP4 están disminuyendo de la misma manera que los ingresos por descarga de música, pero en cambio los dispositivos smartphones aumentaron considerablemente por tener la posibilidad de acceder directamente a contenido en streaming.
"La industria musical." De Ferran Clavell. Más concretamente entre las páginas 212-215
(Ya redactado)
Cadena de valor: difusión y distribución.
Difusión:
Siempre existió una controversia histórica entre lo que significaba difundir la música y promocionar su consumo.
El principal contenido de la radio es la música, que también se utiliza en la mayoría de los casos para fines publicitarios, pero tenemos que plantearnos si la música elegida para estas radio-fórmulas es también con fines publicitarios, influenciada para hacer algún tipo de promoción. Esta cuestión está todavía sin resolver.
Las principales radio-fórmulas en nuestro país son: 40 principales, Cadena 100 y Kiss Fm; y con respecto a la televisión musical se hicieron varios canales de 100% música, pero ninguna tuvo tanto éxito como la MTV. Ésta se informa de los gustos de su público mediante diversos sondeos.
Lo que realmente influye en la gente, actualmente, es Internet. En él nadie puede controlar los contenidos que circulan por la Red.
Ahora las redes sociales son las que mayor influencia hacen en la gente, como por ejemplo MySpace, que permite a los artistas la difusión de su música. Posteriormente se hicieron servicios de recomendaciones como Last.fm o Pandora, que mientras que el usuario está escuchando una canción, de manera automática, le ofrezcan una serie de sugerencias para escuchar que podrían ser de su gusto. Mediante este servicio es muy sencillo descubrir nuevas músicas.
También se hacen numerosos premios como los Grammy y los MTV Awards para captar la atención del público y promocionar a ciertos artistas; por no olvidar las listas de éxitos, que aunque en un pasado daban más prestigio, ahora se hacen simplemente por curiosidad.
Distribución:
Se puede realizar de diferentes maneras:
-Tiendas online: El consumidor encarga el CD a través de Internet y al cabo de unos días lo recibe físicamente en su domicilio. Destaca Amazon, que además hizo un sistema de recomendaciones a partir de dados del usuario.
-Descargas:
Servicios de suscripción: El consumidor paga una bono mensual o anual que le permite descargar música de un amplio catálogo. Incluye restricciones DRM como son las veces que se puede grabar en un CD un determinada tipo de música descargada.
Pago por canción: El cliente sólo paga por la música que descarga, pueden ser canciones o álbumes enteros, teniendo estos segundos la mayoría de las veces precios especiales. Destaca Itunes.
Descargas gratuitas: Permiten descargar todo tipo de música de la Red de forma gratuitas (eMule), aunque también existen otro tipo de opciones como el P2P (RapidShare)
Existe otro tipo de modelos que son una combinación los tres llamado PixBox, éste lo que hace es combinar una red P2P con contenidos de pago. El usuario paga por cada descarga que realiza, pero va ganando unos créditos que le permitirían descargarse posteriormente alguna canción gratis
La industria musical apostó por el DRM, tecnología que se aplica a las descargas musicales y que permite saber en qué condiciones se descargan:
- En qué y cuántos dispositivos podrá reproducirse el contenido digital.
- Durante cuánto tiempo o cuántas veces se podrá reproducir.
- Si se podrán hacer copias en CD o no, (y cuántas).
Con todo esto el artista puede tener un mayor control sobre su obra, aunque no todos los formatos están bajo esta tutela, como por ejemplo el MP3.