LA INDUSTRIA PERIODÍSTICA EN EL SIGLO XXI:

El cambio de siglo:

Antes de hablar del sector periodístico en el siglo XXI deberemos hacer una breve referencia al cambio de siglo. En esta época se produjeron una serie de acontecimientos que afectaron al periodismo español. Entre estos cambios, uno de los más importantes fue el cambio de partido en el Gobierno de la nación, tras las elecciones generales de 1996, que trajo consigo la Ley de liberalización de las comunicaciones.

En esta época se produjo un grado de concentración que empezó a dificultar la libre competencia y la pluralidad en el sector a principios del siglo XXI.
Cabe destacar que, a finales del siglo XX apareció un nuevo periódico de tirada nacional de la mano de Luis María Anson: La Razón, que salió a la calle el 5 de Noviembre de 1998 con el reclamo comercial de costar menos de la mitad que los demás. Posteriormente el reclamo lo basaría en las promociones. A los tres años de su aparición, el Diario 16 cierra el 7 de noviembre de 2001.

Ya a principios del nuevo siglo, los atentados del 11 de septiembre de 2001 sobre las Torres Gemelas, supusieron un importante replanteamiento en cuanto al papel social que tenía la prensa en el mundo actual, cuando parecía que su labor se había trivializado. Esta repercusión también llegó a la prensa española pero no tuvo un efecto muy duradero, para que eso sucediera en España tuvimos que esperar hasta los atentados del 11 de marzo de 2004 . Esta catástrofe sí que influyó extraordinariamente en la prensa española, no sólo en cuanto al papel que jugaron en esos días, sino también en la posterior reflexión sobre su actuación, lo que dejó al descubierto las carencias y los errores cometidos en esas trágicas e intensas jornadas.

Como conclusión se podría decir que el nuevo siglo estuvo marcado por los replanteamientos internos de la prensa pero, eso sí, desencadenados por los atentados tanto de Estados Unidos como de España.

La prensa en la actualidad:

En la actualidad la prensa española, como la de casi todo el mundo, está en crisis. El clásico periódico de pago de información general está teniendo graves problemas para subsistir diariamente y vive a la sombra del “ciberperiodismo” y con el miedo hacia la competencia de la prensa gratuita. Además, también tiene problemas graves derivados de la concentración mediática, la competencia de los grandes medios como la radio y la televisión (además de internet), la caída de la publicidad y, lo más importante, la falta de definición legal y jurídica de la profesión periodística.

Desde la aprobación de la Constitución Española de 1978, la prensa escrita deja de ser un servicio público que supuso un gran adelanto por la parte obvia pero un gran problema jurídicamente hablando. Este problema se debe a que, a partir de ese momento, la prensa se convierte en uno de los medios menos regulados, pues sólo lo amparan, básicamente, los artículos 20 y 38 de la citada Constitución:
  • - Artículo 20: Libertad de expresión y de Información.
  • - Artículo 38: Libertad de empresa.
  • - Además de los Códigos deontológicos [1] y en la autorregulación periodística. [2]

La misma situación la padecen todo tipo de agencias informativas. Las únicas leyes aprobadas al respecto durante la Democracia son la Ley reguladora de la Cláusula de Conciencia de los Profesionales de la Información (LO 2/1997, de 19 de junio) y la Ley reguladora del Derecho de Rectificación (LO 2/1984, de 26 de marzo). Los periodistas y profesionales del sector luchan por una Ley que regule el secreto profesional y por la elaboración de un Estatuto del Sector, para que defina o determine qué o quién es periodista y en qué condiciones puede desempeñar este trabajo.

En cuanto a la prensa en la web, dato curioso a la vez que importante es que la OJD, en 2006, controlaba 69 publicaciones; es decir, que en ese año aquellos diarios que no tenían una versión web eran una rara excepción.
En cuanto a la evolución de la prensa en la web es importante decir que, al principio, no eran más que una copia del periódico impreso pero en la web, es decir, lo que ponía el periódico impreso era lo que aparecía en la web literalmente. Ahora podemos observar una gran evolución en este aspecto, ya que se van definiendo sus propias características diferenciadas del periódico impreso gracias a las herramientas tecnológicas que diferencian a la web del soporte tradicional. Tales como: el hipertexto, las entrevistas en tiempo real, los foros, los blogs, los gráficos animados etc.

  • - La situación de la prensa respecto de la televisión:


Además de internet la televisión, como vehículo de comunicación, sigue siendo una de las mayores competencias para la prensa. Ésta posee el 90% de la audiencia, a pesar de que los informativos van perdiendo seguidores, sobre todo, entre el público más joven.

Sin embargo, durante todos estos años desde la llegada de la televisión, la prensa escrita (y ahora en la web) no ha desaparecido debido a que los ciudadanos observan que la información cambia de un medio a otro y, por lo tanto, se mantengan fieles a este medio informativo. Este hecho ha llevado a que grandes profesionales de esta profesión vean un atisbo de esperanza tanto en las nuevas tecnologías como internet y en el mantenimiento de esta visión por parte de los ciudadanos. Además es conveniente decir que estos profesionales vuelven a recalcar la necesidad de aprobar unas leyes que regulen y definan este sector y que se goce de autonomía respecto al gobierno esto es, la necesidad de independencia frente a la política para poder asegurar transparencia y pluralismo.

  • - Periodismo y política:


Esta necesidad de independencia frente a la política surge, precisamente, porque en la prensa española existe una férrea vinculación entre el periodismo y la política. Y esta vinculación no sólo se debe por la ideología que adopte un determinado medio, si no por la sumisión interesada que permita poder acudir a la convergencia audiovisual obteniendo licencias de radio y televisión.

Esta situación ha acarreado problemas a la credibilidad. Una encuesta de credibilidad de los medios publicada por la Asociación de la prensa de Madrid en 2006 sitúa a los diarios en tercer lugar en credibilidad, por debajo de la televisión y la radio. Esto ha sido lo que dio lugar al conocido “periodismo ciudadano” donde el público obtiene su propia información, crea contenidos informativos y de opinión y los distribuye; lo que ha dado lugar a la pérdida de la prensa de pago a la exclusividad de la información.


El mercado de la prensa:

  • - Las cifras.

En el año 2004 España tenía 139 diarios de pago cuya difusión ascendía a 4.284.000 ejemplares diarios (imagen 2) y se distribuían 13 suplementos repartidos entre 130 diarios. Tras la crisis de la difusión en el 2002, AEDE (Asociación de Editores de Diarios de España) explica que en 2004 la prensa diaria intensifica su recuperación económica y logra avanzar en difusión, número de lectores y audiencia. Además, logran llegar a una difusión de 104 ejemplares por cada mil habitantes (Imagen 1), hecho que sitúa a España por encima del umbral del subdesarrollo en cuanto a lectura de periódico según la UNESCO (establecido en 100 ejemplares por mil habitantes). En 2003 la difusión estaba en 97 ejemplares por cada mil habitantes.
Imagen 1
2 ejemplares por habitantes











Imagen 2

1 numero de diarios


En 2006 el Estudio General de Medios indica que existen más de 15,5 millones de lectores de diarios; de los cuales 4 millones leen los deportivos y sólo 221.000 leen los económicos (imagen 3). Sin embargo, este estudio sitúa a los periódicos gratuitos como los mayores distribuidores (por encima de los de pago) con 4,6 millones de ejemplares frente a los 4 millones de los de pago (imagen 4).
Imagen 3
3 lectores de la prensa
Imagen 4
4 difusión en ejemplares

La mayoría de los estudios y de los profesionales aseguran que está cambiando el contexto y la forma de actuación de los medios. Lo peor de todo es que también dicen que se está perdiendo la fidelidad del lector, que se muestra más reacio a pagar por la información y ya no confía en la información de la prensa. Así mismo hay un grave descenso en la difusión, la publicidad, en inversiones para buscar y producir la información y se opta por las promociones (que generan una media del 25% de los ingresos) y, finalmente, se compite con la radio y la televisión equivocadamente convirtiendo a la prensa –a los ojos de la gente- en un “espectáculocarente de calidad y veracidad.


LIBRO NEGRO DEL PERIODISMO EN ESPAÑA:

  • - Intervención de la política, falta de transparencia y de libertad:

La polarización política ha trasladado al seno de los medios de comunicación tensiones y prácticas partidistas que alteran su función social, les restan credibilidad y desatienden el derecho a una información verificada. Esa dinámica ha alentado la discrecionalidad gubernamental en la concesión de licencias, el manejo de la publicidad institucional y otros intercambios que describen una peculiar interacción de intereses cruzados. Circunstancia que, por su continuidad en el tiempo y su adscripción a los ciclos legislativos, ha minado la credibilidad de los medios informativos. En la percepción social, estos aparecen ligados, en gran medida, a la pobre valoración que se tiene de los políticos.

Todo esto se vio reflejado en un estudio realizado a comienzos de 2008 (por la Cátedra Unesco de Comunicación de la Universidad de álaga en colaboración con la Asociación de Periodistas Europeos, APE) que permitió conocer en qué medida anunciantes y otros actores externos a la prensa diaria estaban intervenidos o pretendían intervenir en sus contenidos.
El 86,5%de los entrevistados afirmó haber recibido presiones externas, siendo las instituciones públicas (en la percepción de los responsables de los diarios) las que mayor intervención habían ejercido sobre los contenidos. El 76,5% de los directores las habían sufrido y está relacionado con el intento de evitar la publicación de una noticia, mientras que un 71,2% había recibido presiones relacionadas con amenazas de retirada de la publicidad.

Los directores también aclararon que en los grados de influencia externa ala redacción en la agenda informativa, el entramado institucional ocupa el primer lugar por encima de sus propios lectores –en segunda posición-, en la tercera encontramos al entramado político. Además, el 86,5% declaran haber recibido presiones por parte de los anunciantes. Estas presiones tratan de conseguir que no se publique una noticia, que se modifique o que se incluya una noticia o comentario.
En cuanto a los que ejercen mayor presión sobre los contenidos la respuesta sigue siendo las administraciones públicas.
Al trasladar a los responsables institucionales y políticos los resultados de la encuesta, se descubre cómo ciertas prácticas corruptas se han ido instalando en la dependencia mutua del poder y los medios. La crisis económica ha acentuado el ofrecimiento, por parte de los medios, de condiciones especiales para las instituciones, que no buscan tanto publicitar bienes y servicios como controlar e influir en los contenidos.

Tanto las presiones sobre los medios como las de los gerentes y los comerciales sobre las instituciones, constituyen fenómenos cercanos. Están relacionados con la complicidad político-comercial que afecta a la independencia y la capacidad crítica del periodismo, al tiempo que reduce su nivel de confianza y defrauda a la opinión pública.

Gráfico 1
grafico 1
  • - DATOS:

La caída de la inversión publicitaria se ha manifestado con extrema dureza. Entre 2007 y 2011 el descenso de la inversión en los diarios ha sido del 47,8% y del 46,3% en las revistas (tabla1).
La reducción, por parte de la Administración central, de la inversión en medios (gráficos 1 y 2) ha sido progresiva en los últimos cuatro años. Entre 2007 y 2010 ha pasado de 269,5 millones de euros a 80,8 millones.
Muchas cabeceras, nacidas al calor de la bonanza, están próximas a desaparecer como consecuencia de los recortes. En 2007 la aplicación presupuestaria en materia de publicidad institucional fueron 461,2 millones y en 2010 descendió un 50% por lo que aún se espera que cierren más.

Tabla 1
tabla 1

Fundamentalmente, el problema es la posición que las administraciones venían jugando, como primer inversor. Por ejemplo en las seis mayores ciudades del país, la inversión en tres años (2005-2007) superó los 215 millones de euros. Esto desencadena que mucha información de los periódicos es propaganda encubierta.
La mediatización de la política, que sigue a la politización de los medios, vincula la credibilidad de medios y políticos ante la opinión pública. La mayoría de los profesionales dicen que la credibilidad de un periódico se debilita en la medida en que la clase política va reduciendo su discurso a los 70 caracteres del titular de la noticia, con la banalización del debate y la apropiación de la cancha mediática afín como frente de combate.

Gráfico 2
grafico 2
  • - Ausencia normativa y crisis de autorregulación:

Por tanto debemos plantear en qué medida la política del gobierno ha contribuido al diseño de un panorama muy marcado por los intereses de los grandes grupos y, también, en qué medida es posible garantizar la pluralidad.
Muchas de esas anomalías democráticas están relacionadas con la ausencia de regulaciones que den amparo a la prevalencia de los intereses generales. Ausencia de anclaje normativo que también alcanza al estatuto de la profesión periodística, a sus competencias y ámbito de actuación así como a sus vinculaciones con la esfera de las libertades públicas y con los objetivos de trasparencia y atención al derecho a la información.

Otra anomalía específica se advierte en el audiovisual, con un prolongado aplazamiento en la creación de una alta autoridad reguladora, exigida por las políticas comunitarias y existentes en todas las naciones de Europa. Carencia que tampoco ha sido paliada por mecanismos eficaces de autorregulación, compromisos éticos y otras soluciones alternativas.

En este punto hay dos versiones, unos que quieren un Estatuto y una regulación de todo el paradigma de la industria periodística y del periodismo, y otros que se oponen a las sugerencias de regulación o autorregulación que consideran una inferencia sobre la libertad de los medios o, incluso, a la vuelta a los mecanismos de censura franquista. Y es que se confunde la acción normativa de una dictadura que conduce a la propaganda y a la censura, con la de los estados de derecho que permiten garantizar el ejercicio efectivo de las libertades públicas.

OTRO TEMA:

(Esta parte no es apropiada para mi parte del trabajo pero María Neira y Adriana López creo que os viene bien para la vuestra)

EL gráfico 3 recoge la evolución, entre 2007 y 2011, de cuatro grandes grupos, propietarios de un núcleo central de los medios informativos en España, de los que dependen buena parte de los contenidos que nutren a la opinión pública. La primera lectura descubre el incremento del capital externo, que ha afectado de manera muy sensible al primer grupo español, Prisa.
La expansión del sistema español, en buena medida impulsada por el juego político, no solo ha derivado en la creación de una burbuja mediática, sino que lo ha hecho insostenible y ha facilitado su progresiva adquisición, a buen precio, por parte de intereses foráneos, con un reforzamiento significativo de la presencia italiana.

Bajo el paraguas comercial de los cuatro grupos –Prisa, Unidad Editorial, Mediaset y Planeta- circula más del 70% de la difusión de la prensa de referencia nacional –El País, El Mundo y La Razón-, el 70% de la prensa deportiva –Marca y As-, más el 80% de la económica –Expansión y Cinco Días-.

Gráfico 3:
Gráfico 3

BIBLIOGRAFÍA:

Gómez Aparicio, Pedro. Historia del periodismo español. Editora Nacional: Madrid, 1967-1971.
Sáinz, Dolores y Seoane, M. Cruz. Historia del periodismo en España. Alianza Universidad: Madrid, 1990.
Barrera, Carlos. (2000). El Periodismo español en su historia. Ariel, Barcelona.
http://www.cotizalia.com/cache/2008/03/25/72_periodismo_tradicional_asiste_despidos_masivos_redacciones.html
http://ejimenezgomez.wordpress.com/2012/01/23/el-lugar-del-periodismo-a-comienzos-del-siglo-xxi/
  1. ^ España ha sido uno de los últimos países de Europa en aprobar un código deontológico para esta profesión, debido en gran medida a la dictadura franquista. Esta situación se mantuvo hasta el 1993 cuando la Federación de Asociaciones de Prensa en España aprobó el primer "Código Deontológico de la Profesión Periodística.
  2. ^ En cuanto a la autorregulación nace del compromiso voluntario de los agentes que participan en el proceso de comunicación y se dirige a complementar la libertad de los medios de comunicación con un uso responsable de la misma, cabe destacar que tiene su origen en los Códigos Deontológicos.